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Historia del municipio

Los orígenes históricos de Chimillas se pueden remontar a la época del dominio musulmán en tierras de Huesca, su topónimo en árabe significa ’pequeña mezquita’.

La población de Chimillas se encuentra situada en terreno llano y en las estribaciones de la Sierra de Gratal, cuyo pico de 1750 metros de altura se recorta tras su caserío a escasos 5 kilómetros de Huesca. Su topónimo habla de un origen árabe (“Gimiellas”) cuyo significado puede traducirse por “las pequeñas mezquitas” (Cillas, Chimillas, Santa Olaria y Banastás, equidistantes 1 kilómetro). Su primera cita documental se remonta a 1098, año en el que Chimillas se incorpora al reino de Aragón tras su reconquista.

Su trazado urbano fue configurado teniendo como eje un antiguo camino, hoy convertido en carretera interior que da acceso a Bolea por Lierta, constituyendo una vía o ruta turística denominada de “Las tres Sierras” por correr paralela a las Sierras de Gratal, Caballera y Loarre. Pero también tiene otra parte de edificaciones dispuestas a lo largo de una gran plaza o calle ancha, al final de la cual se encuentra la iglesia y el ayuntamiento, llamando poderosamente la atención un gran depósito de agua pública que, en posición elevada, compite paralelamente con la torre de la iglesia y sobre el que existe un proyecto para su desmontaje.

Entre las edificaciones que configuran el paisaje urbano se encuentran algunos bellos ejemplares de la arquitectura doméstica aragonesa de los siglos XVII y XVIII, pequeñas con una sola planta elevada las primeras, y de grandes dimensiones las segundas, si bien en los últimos años estas construcciones han sido abrazadas por una rápida expansión constructiva de tipo residencial, que ha buscado en Chimillas la paz y el sosiego que todavía en esta población se respira.

Una población que perteneció en señorío a la ínclita y soberana Orden de San Juan de Jerusalén que favoreció a la población, a la vez que dotaba a su templo de obras de arte y jocalías. Así es como nos encontramos con un templo situado en esa plaza, adosado a otros edificios por el lado de la epístola, pero que muestra sus muros exentos de fábrica de sillería y tapial. Edificio del siglo XVII de una nave con capilla mayor no diferenciada en planta y capillas laterales. Sus cuatro tramos de nave están cubiertos con lunetos, y las capillas laterales, con bóveda de cañón. A sus pies, en alto, coro elevado sobre plana y con frente adintelado, estando bajo él la entrada, que es de arco de medio punto, sencillo, sin ornamentación, estando protegido el acceso al interior por un cancel . En el exterior, la torre situada en el ángulo formado por la fachada y el muro del Evangelio, con un primer cuerpo de sillares que se diferencia de la fachada, y un segundo cuerpo campanario, levantado sobre planta cuadrada con fábrica de ladrillo, en la que unas pilastras enmarcan cada uno de los cuatro frentes en los que se recortan vanos de medio punto. Se remata con un chapitel semiesférico sobre tambor cilíndrico.

El interior del templo conserva todavía hoy un rico acerbo artístico que la convierte en un pequeño Museo. Su retablo mayor en madera policromada, de estructura para tema único en talla, es obra del siglo XVII y procede del desaparecido Convento de Carmelitas Calzados de Huesca, de donde se trasladó tras la exclaustración. Es obra de grandes proporciones y está catalogado como una de las grandes obras del barroco existentes en el Altoaragón, instalado en la iglesia de Chimillas. Con una predela amplia, de paneles lisos en el centro, tiene en los plintos ocho imágenes de santos carmelitas, tallados a medio relieve y de muy buena ejecución y de tamaño mediano.

El cuerpo presenta un gran tablero en el que aparece la Virgen del Cármen entregando el escapulario a un Santo Carmelita, toda la escena tallada en marcado relieve y enmarcado por columnas salomónicas, pareadas, con decoración vegetal, que se muestra más prominente en las extremas, que son las que sostienen un entablado con cabezas de angelotes, estando interrumpido en el centro donde queda reducido a la cornisa que en todo su trazado muestra unos pinjantes. En el ático, que tuvo que ser recortado y readaptado a la altura de la bóveda, una pieza, a manera de predela, con resaltes donde en su origen existieron tallas, de planta quebrada que sigue el trazado del entablamiento y sobre ella escudo del Carmelo entre roleos de cintas, manojos vegetales, telas y otros motivos.

En el lado de la epístola, se encuentra el retablo de San Jose: obra en madera dorada, estructura para trabajo en bulto, de alzado de arco de medio punto que posiblemente fue traído del desaparecido Santuario-convento de Loreto. Tableros con decoración incisa de mediados del siglo XVIII. El cuerpo de tres calles, contiene la central gran talla del titular entre nubes, enmarcada por una estructura formada por estribos, perpendiculares al plano y ménsulas que sostienen los resaltos de un entablamiento. Lienzo de Nuestra Señora de Loreto de grandes dimensiones, con marco de madera con ornamentación y montante superior quebrado a la manera de un tríptico. El retablo dedicado a San Antonio en madera policromada del siglo XVII, tiene tres calles enmarcadas por columnas jónicas que sostienen un entablamiento con resaltos. En el centro, muestra la imagen moderna del Santo titular. Junto a éste, el retablo de la Virgen del Arco de Mianos, en madera pintada, se estructura para tema único pintado, por lo que muestra en el centro el lienzo con la imagen titular. La capilla está protegida por una verja de madera.

En el lado del evangelio, se encuentra la Pila Bautismal, protegida por una verja de madera torneada, de trabajo artesano. Una gran talla de madera poilicromada de Cristo crucificado, de excelente trabajo artesanal del siglo XVII. El retablo de San Jorge, patrón de la población, construido en madera dorada, de estructura para tema único que presenta un lienzo grande, entre pilastras que sostienen entablamiento de planta quebrada y con resaltos, sobre los que se apoyan los arranques de un frontón partido. El lienzo es obra del pintor aragonés Félix Día, realizado en 1719. Representa una escena tomada de la Leyenda Dorada de Santiago de Voragine, y narra la defensa de la doncella de las garras del dragón efectuada por el Sr. San Jorge. Se trata de una pintura tenebrista, que constituye una de las pocas obras sobrevivientes de este artífice aragonés.
Junto a éste, el retablo del Santo Cristo, en madera pintada, estructura para tema en bulto, de concepción neoclasicista, del siglo XIX, si bien la talla grande de madera policromada, es un buen trabajo artesanal del siglo XVII que se muestra en un recuadro en caja, enmarcado por dos columnas lisas, jónicas, que sostienen un entablamiento de planta quebrada. También destaca el retablo de la Virgen del Rosario, en madera pintada en tono oscuro monocromo, estructura para trabajo de bulto del último tercio del siglo XVII. Predela con paneles decorados por roleos en bajorrelieves, entre plintos con ménsulas de follaje. El cuerpo, de tres calles enmarcadas por columnas salomónicas con ornamentación vegetal, enmarcan hornacina plana de arco de cortina de medio punto, con imagen para vestir de la titular.

Este altar está íntimamente ligado a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, fundación creada en junio de 1671 con objeto de prestar apoyo religioso y material a sus miembros cofrades, los cuales podían solicitar créditos para la compra de simiente para sus campos, al igual que para la compra de caballerías o ganados. La cofradía disponía de campos, pastos y ganados propios con los cuales sufragaba los gastos. Se trata de la primera Caja Rural de Ahorros, que prestó servicios a los altoaragoneses de los llamados Siete Lugares, que comprenden las poblaciones de Alerre, Chimillas, Banastas, Yéqueda, Cuarte, Banariés, y Huerrios, si bien se dividiría quedando establecida esta cofradía en Alerre y Chimillas pero de forma separada. La festividad siempre fue celebrada el primer domingo de octubre, que desde el siglo XVII se denomina Domingo Rosario, día en el que se efectúa una gran subasta de carne de cordero en la plaza o espacio ante la iglesia, una ceremonia y ritual llevado a cabo por los mayordomos de la Cofradía, siendo con los beneficios obtenidos de esta subasta con los que son pagados los gastos del culto, entierro de los hermanos cofrades, ayuda a los menesterosos, étc.

Junto al templo parroquial, la Casa Consistorial, construida por el Servicio de Regiones Devastadas en 1940, es el único edificio construido por este servicio, que se aleja de las normas establecidas, ya que fueron construidos todos iguales en las distintas poblaciones donde se actuó, si bien en el que nos ocupa, se ensayó un nuevo tipo de construcción con cubierta flotante y distribución interior diferente, por lo que constituye hoy un ejemplo de la arquitectura vanguardista de la postguerra y que ha sido restaurado recientemente con objeto de poner de manifiesto sus características constructivas.

Siendo el turismo uno de los factores más importantes para el desarrollo futuro de esta población, al igual que para la Comarca en la que está inscrita, y dado el potencial de este interesante patrimonio histórico-artístico local, se hace necesaria la adecuación del espacio y entorno a estos dos edificios que comienzan a ser visitados con frecuencia, a la vez que eliminando el antiestético depósito de agua, pueda ser transformado y adecuado, para hacerlo más atractivo, a la vez que para acoger anualmente todas las celebraciones, pero en especial ese domingo de octubre en el que se celebra el Releo de Cofradía, algo cada vez más aislado, pues solamente quedan tres poblaciones que mantienen esta tradición, algo que despierta año tras año más interés por conocer y asistir a las personas de fuera y que no puede proyectarse festiva y turísticamente como se debiera, al no reunir las condiciones óptimas el lugar donde tradicionalmente se viene realizando desde hace casi cuatrocientos años, pero que hoy necesita estar más acorde con los tiempos.


Vicente Rio Martinez

Académico C. de la Real Academia de la Historia

Cronista Oficial de La Hoya-Somontano de Huesca




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Plaza Juan Pablo II, nº 1 - 22194 - Chimillas - (Huesca) ESPAÑA

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